Jun 20, 2018
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Asesinato de Emiliano Zapata

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Emiliano Zapata rodeado por sus camaradas tras de ser asesinado por agentes del gobierno mexicano en la ciudad de Cuautla, Morelos, México, 10 de Abril de 1919.
El gran revolucionario mexicano, anarquista y profeta Emiliano Zapata, murió trágicamente traicionado en una emboscada el 10 de abril de 1919 por las fuerzas federales después de 9 añosvde heroica lucha para lograr la independencia de su amado pueblo.

En marzo de 1919, el general revolucionario Pablo González ordenó a su subordinado, el coronel Jesús Guajardo, que comenzara a operar contra los zapatistas en las montañas de Huautla. Pero cuando González descubrió a Guajardo de juerga en una cantina, lo hizo arrestar, lo que produjo un escándalo público.

El 21 de marzo, Zapata intentó hacer llegar una carta a Guajardo, invitándolo a cambiar de bando. La nota, sin embargo, nunca llegó a Guajardo y terminó en el escritorio de González.

González ideó un plan para usar esta nota en su propio beneficio. Acusó a Guajardo no solo de ser un borracho, sino de ser un traidor. Después de reducir a Guajardo hasta las lágrimas, González le explicó que podría recuperarse de esta desgracia si fingía una deserción a Zapata. Entonces Guajardo le escribió a Zapata diciéndole que traería a sus hombres y provisiones si se le prometían ciertas garantías. Zapata respondió la carta de Guajardo el 1 de abril de 1919, aceptando todos los términos de Guajardo.

Zapata sugirió un motín el 4 de abril. Guajardo respondió que su deserción debería esperar hasta que llegara un nuevo envío de armas y municiones entre el 6 y el 10 de ese mismo mes.

Para el día 7, los planes estaban establecidos: Zapata ordenó a Guajardo atacar la guarnición federal en Jonacatepec que incluía tropas que habían desertado de Zapata.

Pablo González y Guajardo notificaron a la guarnición de Jonacatepec con anticipación y el 9 de abril se llevó a cabo un simulacro de batalla. Al concluir el simulacro de batalla, los ex Zapatistas fueron arrestados y fusilados. Convencido de que Guajardo era sincero, Zapata acordó una reunión final en la que Guajardo desertaría.

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